Sus latidos cardíacos –los de ella– llegaban a 200 pulsaciones por minuto. Mientras tanto, su frecuencia respiratoria –la de él– no bajaba de 20. Las mejillas –las de los dos– estaban inequívocamente sonrojadas, y el sudor les caía por la piel. Por sobre todo, sus zonas sexuales más activas –el hipocampo, el cíngulo y el resto del sistema límbico– estaban en un pico de su actividad. No cabía duda: estaban enamorados.

(A. Golombek, 2008)



La Dama del Recuerdo- Jaime Ades

La sinceridad siempre nos llevará a odiarnos un poco.
Mario Benedetti
Es bueno que las vidas tengan varios círculos, pero la mía, mi vida, sólo ha dado la vuelta una vez, y no del todo. Falta lo más importante. He escrito tantas veces su nombre dentro… Y aquí, ahora mismo, no puedo cerrar nada. Estoy solo.
Otto, “Los amantes del círculo polar”.   (via mejorteinvento)

(Fuente: villings)

Nunca he tenido el corazón tan rojo
Los amantes del circulo polar
Me voy a quedar aquí toda la vida… estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande.
Los amantes del circulo polar